Este martes vimos la primera parte de la historia de la Vega Baja, desde la prehistoria hasta el siglo XVIII. Hoy presentamos a nuestros lectores la segunda y última parte: del siglo XVIII hasta ahora.

El siglo XVIII

Tras la guerra, el siglo XVIII transcurre como una época de crecimiento poblacional. El Cardenal Belluga concibió un grandioso proyecto, por el cual un terreno húmedo y casi siempre pantanoso que era foco perenne de enfermedades, pasara a ser una tierra fértil. Para ello se desaguó el terreno, excavando azarbes y abriendo multitud de canales por donde corriese libremente las aguas hacia el río o la albufera de Elche. Los sitios pantanosos quedaron secos y este terreno se transformó en huertas, un total de 40.000 tahullas que fueron compradas a diferentes municipios de la comarca junto con una donación realizada por la corona. El Cardenal Belluga fundó entonces las villas de Nuestra Señora de los Dolores, San Felipe y San Fulgencio. El Rey Felipe V dio privilegios a los nuevos pobladores de esta zona, contribuyendo de esta manera al crecimiento económico y humano de la zona.

El siglo XIX

En marzo de 1829, un violento terremoto sacudió la comarca de la Vega Baja, una catástrofe que afectó a numerosos pueblos de la comarca (Torrevieja, Guardamar del Segura, Almoradí, Algorfa, Benejúzar,…) y que destruyó pueblos enteros y produjo un gran número de víctimas. Al ingeniero José Agustín Larramendi, arquitecto real, se le hizo el encargo de planificar la construcción de las nuevas poblaciones y proyectó el modelo urbano para levantar las poblaciones de nueva planta. Esta se realizó según las directrices académicas imperantes a principios del XIX, el trazado fue hipodámico, es decir, calles trazadas en damero, perfectamente paralelas, formando manzanas de viviendas rigurosamente cuadradas y perpendiculares. Las viviendas se diseñaron de baja altura y con patios interiores amplios, con el fin de prevenir futuros terremotos.

El siglo XX

El siglo XX en la comarca de la Vega Baja ha significado cambios socio-económicos muy importantes. El siglo comenzó con un importante crecimiento demográfico, aunque durante la década de los años cincuenta este crecimiento quedó estancado debido a que la población emigraba a zonas más industriales. A partir de esta década se producen cambios tanto desde el punto de vista de los aprovechamientos y de los cultivos dominantes: introducción de cultivos intensivos (hortícolas y frutícolas) y la proliferación de actividades turísticas. En esta época la industria está destinada a la transformación de la producción agrícola.

A partir de la década de los setenta se produce una recuperación demográfica más visible en los años ochenta, las causas se deben a la modernización de los cultivos y a la reactivación de la industria. La construcción del trasvase Tajo-Segura supuso una mayor productividad agrícola, transformando la superficie agrícola de secano a regadío. Una obra muy significativa para la Comarca de la Vega, fue el encauzamiento del río Segura, evitando así las numerosas riadas que venía sufriendo a lo largo de los años y cambiando la fisonomía tanto en los núcleos urbanos, por donde discurre Orihuela-Rojales, como en toda la huerta.

En los años noventa la sequía padecida ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la riqueza agrícola de la comarca y el abandono de la parte de tierra cultivada por la imposibilidad de disponer de agua de forma constante y de calidad procedente de los envíos del trasvase Tajo-Segura. En estos últimos años la Vega Baja también ha sufrido transformaciones en su demarcación territorial, ya que se han creado tres nuevos municipios y otro de ellos ha desaparecido anexionándose con el núcleo más próximo e importante: en febrero de 1974 el municipio de Puebla de Rocamora se anexionó al cercano de Daya Nueva.

El 30 de julio de 1986, El Pilar de la Horadada nace como municipio, segregándose de Orihuela del que había sido a lo largo del tiempo pedanía. En el año 1990, Los Montesinos se segregó de Almoradí, al que ha pertenecido desde el siglo XVI, siendo desde ese momento municipio independiente. La última segregación producida en la comarca ha sido la de San Isidro en 1993, separándose de la vecina Albatera.

La información publicada en este post proviene del portal web de turismo de la Vega Baja Turivega. La foto proviene del blog maravillasdeespana.blogspot.com.es.

Para nuestros lectores que se perdieron la primera parte de la historia de la Vega Baja: La Vega Baja del Segura, una comarca rica en historia – Primera parte: de la Prehistoria al siglo XVIII, la pueden leer aquí.

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