Hoy seguimos con la segunda y última parte de nuestra serie de dos posts dedicados a Murcia como ciudad de tradición pero a la vez moderna y acogedora.

Murcia también atesora en sus calles y plazas magníficos ejemplos de la arquitectura del s. XIX, tales como el Ayuntamiento, el Teatro Romea y especialmente, el Casino, un edificio construido en 1847, ampliado a partir de 1902 y recientemente restaurado, que contiene decoraciones de gran interés, como su salón de baile, el patio neonazarí o la biblioteca, sin olvidar su fachada, con una importante decoración escultórica.

Toda esa riqueza artística e histórica queda patente en los museos que posee la ciudad, como el Arqueológico, el de Bellas Artes o el Salzillo, donde se pueden contemplar los pasos creados por el genial imaginero murciano para la procesión de la mañana del Viernes Santo, así como su conocido Belén, punto de arranque de una de las tradiciones artesanas más arraigadas en Murcia. Otro museo, el Hidráulico de los Molinos del Río, es una de las pruebas palpables, al igual que los puentes que lo cruzan, sobre todo el denominado Puente Viejo, de la íntima unión entre Murcia y el Río Segura.

El arte murciano va más allá de los límites estrictos de la ciudad. Magníficos ejemplos de arquitecturas barroca los tenemos en el santuario de la Fuensanta o en el Monasterio de San Jerónimo, conocido como “El Escorial Murciano”, hoy sede de la Universidad Católica San Antonio de Murcia

Sin embargo, Murcia no se ha quedado anclada en su pasado, sino que es también una ciudad moderna, dotada de todos los equipamientos e infraestructuras necesarios, con un amplio complejo universitario y con un Auditorio y Palacio de Congresos que, unido a sus instalaciones hoteleras, la convierten en un lugar idóneo para la celebración de reuniones y eventos de todo tipo.

Todo ello en una ciudad que mantiene sus tradiciones en lo que a fiestas se refiere. Así, su Semana Santa, con evidentes influjos de la huerta murciana, pone en las calles las esculturas de Salzillo y otros importantes imagineros. La huerta es también la protagonista del Bando, uno de los principales actos de las denominadas Fiestas de Primavera. Por un día, la huerta toma la ciudad, en una jornada en la que las vestimentas son prueba de la unión entre la ciudad y su huerta. El Entierro de la Sardina es un desfile multicolor declarado de Interés Turístico Internacional, con carrozas y miles de regalos para el público.

La información publicada en este post proviene del sitio web Murcia Turística: Costa Cálida, Región de Murcia. La foto proviene del sitio web turismodemurcia.es.

Para nuestros lectores que se han perdido la primera parte de Murcia, ciudad de tradición, moderna y acogedora, pueden descubrirlo aquí.

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