Existe una infinidad de factores que influyen en la adquisición de una casa. A lo largo de nuestra vida cambian mucho las expectativas y necesidades de una vivienda. Por ejemplo, la ampliación de la familia o un aumento de los ingresos influyen mucho a la hora de cambiar una casa. Las preferencias de un joven nada tienen que ver con las de una pareja sin hijos y mucho menos con las de una familia con niños. Incluso, los gustos son distintos si se vive en una gran ciudad, en una más pequeña o en el medio rural. No existe la casa ideal, sino la que se adapta a nuestras necesidades y presupuestos.

Tampoco hay un baremo o tabla que indique el porcentaje que puede hacer aumentar o disminuir objetivamente el precio de una vivienda. El valor de la vivienda se mide en su conjunto. Pero indudablemente se dan tendencias más o menos estándar. Por ejemplo, hay más demanda para los pisos con ascensor, con garaje, piscina y buen sistema de comunicaciones. Pero todo depende de las preferencias del comprador.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, existe un informe sobre la influencia que ciertos factores pueden ejercer en el precio de una vivienda. La empresa UDA (Urban Data Analytics) ha realizado ese estudio mediante inteligencia artificial. Desde UDA explican que los resultados obtenidos hay que entenderlos de la siguiente forma: “Cuando el precio varía por tener o no ascensor, no quiere decir que si a una vivienda le instalas un ascensor su precio va a variar proporcionalmente”.

El estudio valora el impacto de ciertas variables en el precio final de una vivienda en el mercado español.

Ubicación

Todos los barrios o zonas residenciales no tienen el mismo valor. La ubicación es el factor determinante del precio de la vivienda y el primer indicador en el que se fija el comprador.

Tamaño

Lo que más se demanda son viviendas de entre 50 y 200 metros cuadrados, aunque predominan los pisos de 80. Antes se pedían más casas con cuatro dormitorios que ahora. Las casas de 600 meros cuadrados tienen poca demanda.

Altura

Cuanto más elevado se encuentre un piso más vale, siempre y cuando el edificio tenga ascensor. 3.000 euros por planta es lo que suele variar el precio de una vivienda. Sin embargo, si la construcción no cuenta con ascensor, se revalorizarán más los bajos y las viviendas de menor altura.

Conservación

Se demanda más la obra nueva, que mejor eficiencia energética. El estudio de UDA indica que, por ejemplo, el hecho de que un edificio disponga del certificado energético puede hacer variar el precio de sus viviendas en más de 15%.

Exterior

El precio de la vivienda puede variar hasta un 29% en función de si se trata de viviendas exteriores o interiores. Se prefieren casas con luz y buenas vistas. Los espacios exteriores como balcones, terrazas y jardines aportan un valor añadido a la vivienda.

Orientación

Las viviendas que miran al sur y al sureste son las que más demanda tienen ya que aprovechan más la luz y el calor durante el invierno.

Garaje

El aparcamiento es uno de los factores importantes del valor de una vivienda en el caso de vivir en el centro de la ciudad.

Piscina

La piscina no es un elemento determinante cuando se está eligiendo una residencia aunque se observan diferencias de hasta el 20% en viviendas que cuentan con piscina o pista deportiva.

Transporte público

Hay más demanda de casas que estén cerca de servicios de autobuses, trenes o metro. Es un factor que puede hacer aumentar el precio de la vivienda.

La información contenida en este post fue publicada inicialmente en ABC el día 3 de octubre del 2016.

Comprar una vivienda o hacerse construir una es una decisión importante. Ofrecemos a nuestros lectores consejos a la hora de comprar una vivienda sobre plano.

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